Estas piezas artesanales de nuez de tagua (de 1,5 a 2,5 cm) están cuidadosamente talladas y pintadas a mano en tonos vibrantes. Sus superficies naturalmente lisas y redondeadas, y su tamaño uniforme las convierten en el complemento perfecto para collares, aretes o abalorios decorativos con un toque orgánico inspirado en la naturaleza.