Estos aretes están hechos a mano en Ecuador con nuez de tagua natural, cortada en formas rectangulares limpias y acabados en una gama de colores vibrantes. Ligeros (aproximadamente 5 g por par), combinan material sostenible con un diseño minimalista que resalta la textura suave y el tacto orgánico de la nuez. Un ejemplo sencillo pero distintivo de joyería artesanal ecuatoriana.