Cada pulsera está hecha a mano en Ecuador con cuentas de nuez de tagua pulidas y talladas en forma de rombo. Con un peso aproximado de 33 g, la pieza presenta vibrantes tonos tropicales ensartadas en un elástico resistente que se adapta a la mayoría de las muñecas. Este accesorio aporta estilo sostenible y encanto artesanal a tu colección.