Esta máscara de cerámica de 35 cm está hecha a mano con cariño en el Valle del Chota, Ecuador, con rasgos esculpidos y un esmaltado refinado que aporta profundidad a los contornos faciales. Su diseño expresivo y tonos terrosos la convierten en un elemento decorativo impactante, perfecto para realzar las paredes con arte cultural.